Película de 2014. Dirigida por Tim Burton con un guion de Scott Alexander y Larry Karaszewski. Con las actuaciones de Amy Adams, Christoph Waltz, Danny Huston, Jason Schwartzman y Krysten Ritter, entre otros.

Margaret Keane quien a mediados de los años 50 abandona a su primer marido Frank Ulbrich en California y se lleva a su hija Jane, se va a San Francisco y ahí además de encontrar trabajo en una mueblería pintando cunas de bebés, se dedica a vender sus pinturas en un parque donde varios artistas exponen sus obras para venderlas. Un día, en ese parque conoce a Walter Keane, un vendedor de bienes raíces, quien aparenta ser un pintor. Walter y Margaret se casan pero el problema inicia cuando Margaret se da cuenta que Walter se adjudica la autoría de sus cuadros y que además ha mentido en cuanto a su talento como pintor. Después de muchos años de aceptar que su marido le robe el crédito en sus obras, Margaret se decide a abandonarlo y establecerse en Honolulu, Hawai, al año le pide el divorcio. Walter pone como condición para concederle el divorcio que le ceda los derechos de sus obras y que además realice más cuadros para él, Margaret accede. Algunos años después, cansada de seguir trabajando y cediendo la autoría de su obra, Margaret, durante una entrevista en una estación de radio local, acusa a Walter de ser un impostor ya que la autora de los cuadros de los niños de “ojos grandes” es ella. Walter responde mediante un artículo en el periódico Gannett, que Margaret sufre de algún trastorno psicológico y que el verdadero autor de los cuadros es él. Ante esta nueva mentira Margaret decide demandar a Walter ante el Tribunal de Distrito Federal de Estados Unidos en Honolulu por 17 millones de dólares. En un principio Walter parece tener a la ley de su parte cuando se desestiman los cargos de difamación, pero se sostiene el cargo de calumnias.



Después de que Walter ofrece una pésima actuación como su propio abogado y ante la dificultad del caso para poder probar quien dice la verdad, el juez determina pedir a Margaret y a Walter que realicen un cuadro para así demostrar quién es el verdadero autor de las pinturas. Mientras que Margaret realiza sin ningún problema lo que está acostumbrada a hacer, un cuadro con una niña de “ojos grandes” Walter pone de pretexto una lesión en el hombro y de esta forma, Margaret gana el caso.

La cinta no obtuvo la taquilla ni las críticas que había logrado Tim Burton en sus anteriores trabajos, sin embargo, también generó la idea de que, sin ser la mejor película del director, si se trataba de un cambio positivo en su filmografía.
Margaret Keane y su obra
Margaret Doris Hawkins nació en 1927 en Nashville, Tennessee. De pequeña realizaba bocetos de ángeles con ojos grandes y alas flexibles, haciéndose conocida en la comunidad de su iglesia. A los 10 años tomó clases en el Instituto de Arte Watkins.
Margaret estudió, a los 18 años, en la Escuela de Diseño Traphagen en Nueva York. Sus cuadros en los que utilizaba oleos y acrílicos ya tenían como modelos: mujeres, niños, gatos, perros y caballos.
En 1948 se casa con Frank Ulbrich y dos años después nace su hija Jane. Margaret abandona y se divorcia de Frank y se muda a San Francisco. Al tratar de conseguir dinero para mantener a su hija, Margaret consigue trabajo en una mueblería, donde pinta cunas. También se dedica a vender sus cuadros en plazas al aire libre y ahí es donde conoce a Walter Keane, quien se dedica a los bienes raíces, pero el afirma que es pintor. Margaret queda impresionada ante su carismática personalidad y decide casarse con él en 1955. Walter, al poco tiempo, decidió dejar el negocio de bienes raíces y se dedicó a vender los cuadros realizados por Margaret, a quien había convencido de firmar sus cuadros con sólo el apellido “Keane”, y aseguraba a los posibles clientes que los cuadros eran de su autoría.
Margaret, no sabía en un inicio lo que hacía Walter, hasta que una noche fue al bar Hungry donde el dueño permitía a Walter vender los cuadros de los “ojos grandes”, y una persona al verla le preguntó si ella también pintaba. Desde ese momento, se dio cuenta del fraude de su marido y aunque le reclamó, decidió guardar silencio ante esta situación, en parte por el temor de no poder mantenerse ella y a su hija y también porque el trato de Walter cambió y se volvió un tanto violento. La obligaba a trabajar hasta 16 horas encerrada en su estudio, ya que sus obras empezaron a hacerse muy populares y Walter llegó a reproducir de forma masiva a través de calendarios, posters y estampados en diferentes productos comerciales.







Margaret, declaró más tarde: “Era un mal hombre. Yo era introvertida y solo me hacía feliz pintar. Se aprovechó de eso. Me decía cosas horribles; pasaba los días encerrada en casa”.
Margaret aceptó esta situación por los siguientes 10 años y su obra, a pesar de ser criticada y catalogada como de mal gusto, llamó la atención de gente del medio artístico y de la alta sociedad. Lo que llevó a los Keane a ganar millones de dólares. Artistas como Joan Crawford, Natalie Wood, Kim Novak y Jerry Lewis pidieron ser retratados por la famosa firma Keane. Incluso el propio Andy Warhol alabó estos cuadros con el argumento: “si es tan exitoso, no puede ser tan malo”.
Sin embargo, Margaret, cansada de esta farsa, decidió por fin en 1965 pedir el divorcio a Walter e irse a vivir a Hawai, donde se dedicó a leer la biblia regularmente, lo que la llevó a aceptar como la “verdadera religión” a los Testigos de Jehová: “desde que dediqué mi vida a Jehová, se han producido numerosos cambios en ella”. En 1970 se atrevió por fin a decir durante una entrevista en una pequeña estación de radio local, que la verdadera creadora de los cuadros de ojos grandes era ella. Al saber de esto, Walter enfureció y declaró que su esposa era una mentirosa e infiel, que había inventado todo.
Se inició así un pleito público en el que era importante para cada uno de los contendientes demostrar quién era el verdadero autor de los cuadros de ojos grandes. En una ocasión Margaret retó a Walter a realizar un cuadro en público con el fin de demostrar quién era el verdadero autor. Sin embargo, Walter se negó a llevar a cabo esto.
Durante la década de los 80, Walter Keane declaró en una entrevista con el diario USA Today, que su esposa decía ser la autora de los cuadros porque pensó que él había muerto.
Esto llevó a Margaret a su límite y demandó a Walter por difamación, angustia emocional y calumnias. El juicio se celebró en la Corte de Honolulu y después de varias semanas y ante la imposibilidad del juez de dar un veredicto, decidió poner una prueba: que en 50 minutos realizaran un cuadro para demostrar quién era realmente el autor de los cuadros en litigio. Margaret pintó a un niño de grandes ojos en apenas 53 minutos y Walter por su parte alegó un problema en el hombro que no le permitía hacer nada. Esto llevó al juez a darle la razón a Margaret y obligar a Walter a pagar una indemnización de 40 millones de dólares, que nunca pudo pagar ya que por la bebida y las mujeres había dilapidado la fortuna ganada por la venta de los cuadros de su esposa.
Margaret, estaba conforme con el hecho de que se le conociera y aceptara como la autora de los cuadros de ojos grandes. Se había casado en 1970 con un escritor deportivo y terminado su matrimonio en 1983. A partir del fallo del juez de Honolulu, regresó a San Francisco donde abrió una galería que tiene la colección más grande de sus obras.
Walter Keane murió en el 2000, afirmando siempre que era el autor de los cuadros. Margaret vivió en Napa, California pintando todos los días, hasta junio de 2022, año en que murió a los 94 años a causa de una insuficiencia cardiaca.
Referencias:
https://www.filmaffinity.com/es/film451246.html
Margaret Keane – ¿Quién es?
https://es.celeb-true.com/margaret-keane-artist-known-creating-big-eyed-waifs-check-this

Deja un comentario