Silent Night: The Story of the World War I Christmas Truce, Stanley Weintraub

En noviembre de 2001 se publica, por primera vez, el libro Silent Night: The Story of the World War I Christmas Truce del biógrafo e historiador Stanley Weintraub, en él narra la historia de la que ha sido llamada «La Tregua de Navidad«, esta obra tiene un gran valor ya que el autor se dedicó a recopilar cartas enviadas de los soldados a sus familias, así como los diarios de los soldados, el libro incluye imágenes de los hechos reales.
En diciembre de 1914 a escasos 5 meses de que estalla la Primera Guerra Mundial, entre las fuerzas alemanas y las británicas se intercambiaban disparos, la potencia de los cañones y las ametralladoras provocaban ríos de sangre, masacres de soldados generando miles y miles de víctimas. Se formaron inmensos pozos de tierra, nieve y mugre que se convirtieron en fronteras físicas entre las regiones en combate. En medio de esas trincheras, existían miles de kilómetros con alambres de púas que separaban a los bandos y en los que yacían muertos de una y otra nacionalidad, pero que, ante la fuerza de los ataques, no habían podido ser retirados del campo.
Entonces, en algún momento de descanso de dichos ataques, un 24 de diciembre de ese año 1914, en el bando de los alemanes se empezaron a escuchar gritos en inglés de no disparen y no disparamos. Encendieron fuegos fuera de su trinchera, se sentaron alrededor y empezaron a cantar villancicos. Ante estos cantos, los soldados ingleses empezaron a salir, aunque con temor, de sus trincheras y a entonar junto a los alemanes la canción más representativa de las festividades navideñas: Noche de Paz. Con lo que se inició lo que ahora se conoce como la “Tregua de Navidad de 1914”.
Los soldados alemanes e ingleses empezaron a salir de sus trincheras y a reunirse para brindar, charlar e intercambiar objetos. Los soldados alemanes habían improvisado, mostrando una gran inventiva, pequeños árboles de navidad. Incluso hubo un momento en el que alguien tenía una pelota y se improvisó entonces un partido de futbol.
También, se llegó al acuerdo de que la tregua seguiría al día siguiente, el día de Navidad, para verse de nuevo y poder enterrar a sus muertos. Cada bando ayudó al contrario a cavar tumbas y a celebrar ceremonias en memoria de los caídos. El recuerdo de estos momentos quedó plasmado en cartas y diarios de soldados, lo que hizo que quedara el hecho suficientemente registrado en la memoria colectiva de esta guerra.
Desgraciadamente, esta guerra continuó cuatro largos años y después de la tregua de navidad, no se pudo llevar a cabo otra en el tiempo que duraron las hostilidades.
Referencias:


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