Spotlight

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Infancia traicionada por Dios “¿Cómo se puede decir que no a Dios?”

Película estrenada en 2015 bajo la dirección de Tom McCarthy, guión del mismo McCarthy y Josh Singer, con excelente reparto y grandes actuaciones de Michael Keaton, Mark Ruffalo (Michael Rezendes), Rachel McAdams (Sacha Pfeiffer), Liev Schreiber (Marty Baron), John Slattery (Ben Bradlee Jr., editor del Boston Globe) y Stanley Tucci (Mitchell Garabedian), entre otros.

La historia inicia en 1976 cuando un sacerdote John Geoghan es denunciado por la madre de un niño de quien dice que ha abusado sexualmente. El sacerdote es apresado, pero en horas es liberado de estos cargos y no sucede nada. Veinticinco años después (2001), una columnista del Boston Globe, Eileen McNamara habla del caso y el nuevo Jefe Editorial del periódico Marty Baron, pide a la sección especial de investigación del Globe, Spotlight tomar el caso.

Spotlight es un equipo conformado por sólo 4 periodistas quienes cuentan con total libertad en cuanto a la selección de sus temas y el tiempo de investigación, sin embargo en esta ocasión aceptan la sugerencia de Baron para iniciar el proyecto.

La premisa de esta investigación era saber si Bernard Law, Arzobispo de la Arquidiócesis de Boston, estaba enterado de los abusos a niños cometidos por Geoghan. Lo que podría comprobar esto eran documentos del juicio del sacerdote los cuales estaban sellados y no podían ser consultados públicamente. El primer paso del periódico fue volver a hacer una petición legal para desclasificar los documentos (petición que había sido hecha unos años antes), lo que equivalía a demandar a la iglesia. Esto originó que los periodistas involucrados recibieran amenazas y miles de obstáculos para desarrollar su investigación.

Mientras seguían investigando, uno de los periodistas de Spotlight, Michael Rezendes, recibe un importante dato de parte del abogado Mitchell Garabidean, quien representaba a algunas de las víctimas de sacerdotes abusadores y consigue unas cartas escritas por familiares acusando a Geoghan de abusar de sus hijos. Estas cartas dirigidas al cardenal Law y a otras autoridades eclesiásticas demostraban claramente que este sabía de la situación por lo menos hacía 15 años y lo único que hizo fue trasladarlo de parroquia.

La investigación lleva a los periodistas a una amarga realidad sobre un patrón del abuso a los niños: sus familias eran de bajos recursos, con padres ausentes y con hogares rotos y escogía a estos niños no por preferirlos si no porque éstos tenían más vergüenza de hablar de lo que les había sucedido. En algún momento de la investigación, de 13 sacerdotes depredadores de quien se tenía conocimiento, el número se eleva a por lo menos 90 sólo en Boston y también había una constante, a estos sacerdotes se les trasladaba a otras parroquias con argumentos tales como: “licencia por enfermedad” o “no asignado”. La investigación lleva a los periodistas a confirmar a 87 sacerdotes como depredadores sexuales y cuya consecuencia fue sólo ser trasladados a otras parroquias, en periodos de 2 o 3 años, cuando lo normal era que por lo menos pasaran 6 o 7 años.

Además, el tribunal falla a favor del periódico y los documentos del juicio penal de Geroghan, son desclasificados pudiendo ser públicamente consultados, lo que es aprovechado por Spotlight para por fin publicar a principios de 2002 el primer reportaje sobre los sacerdotes pedófilos y a partir de ahí 600 historias más. Lo que lleva al Cardenal Law a renunciar a la Arquidiócesis de Boston y ser reasignado en Roma.

La película fue muy bien recibida por la crítica siendo considerada como una de las diez mejores de 2015. Aparte de otros muchos premios y nominaciones (más de 100), estuvo nominada para seis categorías en los Oscar, aunque sólo obtuvo dos estatuillas: Mejor Película y Mejor Guion Original para Tom McCarthy y Josh Singer.

La historia detrás de Spotlight

En 2001 el Boston Globe periódico publicado en Boston Massachusetts, publica la columna de una de sus colaboradoras Eileen McNamara sobre el caso de un sacerdote John Geoghan retirado en 1993, quien es acusado de abusar de por lo menos más de 100 niños durante sus 28 años de sacerdocio y mencionaba la complicidad del cardenal Bernard Law arzobispo de la Arquidiócesis de Boston, quien tenía conocimiento de los actos de Geoghan y su único acto de “castigo” era trasladarlo de parroquia cada que aparecía una nueva denuncia, hasta el año de 1998 cuando es expulsado del sacerdocio, la sanción más severa de acuerdo a las leyes canónicas.

McNamara había hecho otras columnas alusivas a este sacerdote sin mayor repercusión, sin embargo, ese mismo año (2001), llega un nuevo jefe editorial al periódico, Marty Baron, quien en su primera reunión con el equipo del diario, habla de la columna de McNamara y al enterarse de la existencia de la sección Spotlight les sugiere ahondar en el tema. Este equipo estaba enfocado al periodismo de investigación y aunque seleccionaba sus propios temas y plazos de entrega, acepta la sugerencia de Baron e inicia una profunda investigación en el caso.

El equipo estaba integrado por cuatro periodistas: Walter V.  Robinson (jefe editor del grupo), Michael Rezendes, Sacha Pfeiffer y Matt Carroll. Además, se puede considerar al editor gerente del diario Benjamin Bradlee Jr., quien se encargaba de supervisar los informes que realizaban los periodistas durante sus investigaciones. (Como dato curioso: el padre de Bradlee, Benjamin Bradlee Senior fue quien supervisó las publicaciones de Bob Woodward y Carl Bernstein en el caso Watergate).

Los periodistas iniciaron sus investigaciones, buscando más víctimas de las que ya se habían conocido, por lo que entraron en contacto con el director de una organización nacional SNAP (Survivors Network of Those Abused by Priest/ Red de Sobrevivientes Abusados por Sacerdotes). El director de este organismo era Phil Saviano, una persona que había sido también abusada por un sacerdote, David Holley en 1970, quien fue arrestado hasta el año de 1993, Holley tenía la siguiente teoría en cuanto al comportamiento de los sacerdotes abusadores: “Hacerse sacerdote era un buen escondite para los pederastas”.

El contacto con esta organización llevó a los periodistas de Spotlight a encontrar muchas más víctimas de curas y abogados involucrados. Uno de ellos, Mitchell Garabedian,  contactado por Rezendes, era un abogado que no era rico, ni muy reconocido ya que tenía un genuino interés por obtener justicia para los niños abusados y sus familias. Una de estas víctimas era: Patrick McSorley quien fue abusado por el padre Geoghan a los 12 años, el mismo día que murió su padre. Con el consentimiento de su madre, que era esquizofrénica, lo llevó a tomar un helado y en su mismo carro, el sacerdote le toca sus genitales y hace que el niño lo toque. McSorley fue aconsejado por el abogado Garabidean para que no firmara el acuerdo de confidencialidad, la iglesia acostumbraba presentar este acuerdo a todas las víctimas porque en palabras de Garabidean: “[  ], el secretismo es la raíz de todo el problema”.

Los documentos existentes acerca de las acusaciones en contra del padre Geoghan habían sido sellados, bajo el criterio de confidencialidad y el periódico había presentado una denuncia para lograr que dichos documentos fueran públicos. Sin embargo, mientras esperaban obtener el fallo del juez, Rezendes recibió de parte de Garabidean un dato clave: una buena parte de los documentos del juicio al sacerdote pedófilo habían sido desclasificados unos meses antes y no había ningún medio de comunicación que se interesara en publicarlos. Sin embargo, había más obstáculos en este sentido, Rezendes descubrió que los documentos no estaban en el expediente del tribunal, por lo que de acuerdo al abogado del Globe, Anthony Fuller, se solicitó a la jueza Constance Sweeney, que presidía el caso, que ordenara la reposición de los documentos faltantes. Estos representaban una sección del archivo total de las denuncias en contra de Geoghan.

Una línea que siguieron para su investigación, fue revisar los directorios publicados por la iglesia que listaba a los sacerdotes por nombre, estatus y ubicación en las parroquias de Boston. Habían descubierto que a Geoghan se le daba frecuentemente el estatus de “licencia médica”, pero había otros como “no asignado” y “respuesta de emergencia”. Era cierto que el término “licencia médica” podía ser real, sin embargo, lo que llamaba la atención era el periodo de un traslado a otro, 2 o 3 años cuando mucho, lo que no era la norma, ya que un sacerdote era cambiado de parroquia en periodos de por lo menos 6 a 8 años.

Desgraciadamente ocurrió un suceso terrible, el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, lo que llevó a todos los medios de comunicación en Estados Unidos a priorizar el tema dentro de sus proyectos o notas periodísticas. Además, el Globe tenía un particular interés en la tragedia ya que los dos vuelos que impactaron a las Torres habían salido de Boston. El tema de los sacerdotes pedófilos tuvo que ser rezagado algunas semanas, por el equipo de Spotlight.

El grupo de periodistas, aún así, continuó con su investigación y en su revisión de los directorios identificaron a más de 100 sacerdotes con estatus sospechoso. La lista de sacerdotes, posiblemente abusadores, fue repartida entre dos de los periodistas: Michael Rezendes se dedicó a buscar y entrevistar a las víctimas del padre John Geoghan y Sacha Pfeiffer se encargó de las presuntas víctimas de los sacerdotes acusados más frecuentemente, aparte de Geoghan: Paul Shanley, Joseph Birmingham y Ronald Paquin. Este trabajó resultó para los periodistas un exceso indignación e impotencia al escuchar los testimonios de las víctimas de estos curas, las que resultaban en su mayoría pertenecer a familias muy pobres o rotas y cuyos padres confiaban en la iglesia como una institución que debía cuidarlos, guiarlos y ayudarlos, por el contrario, provocaron el desarrollo de personas con severos daños emocionales y psicológicos que los llevarían a casi todos al abuso de drogas, alcohol o al suicidio. Aunque los cuatro periodistas habían sido criados como católicos, para su edad adulta no eran necesariamente practicantes de la religión, sin embargo, los datos que iban descubriendo los iba llevando a una total decepción, además de un gran enojo por el abuso de estos curas. Ya que descubrieron un patrón similar en estos casos (en palabras de Pfeiffer) “Un sacerdote abusa a un niño, los padres le cuentan a la iglesia, el sacerdote desaparece y reaparece en otra parte”.

Para noviembre de 2001, la jueza Sweeney decidió que debían reponerse los documentos que habían desaparecido del expediente que ya era público y fueron entonces revisados por el equipo de Spotlight. Lo más importante dentro de estos documentos era una carta del Obispo John D´Darcy al cardenal Law en 1984 cuando este trasladó de parroquia a Geoghan. Lo que demostraba que la alta jerarquía de la iglesia tenía conocimiento de las acciones de Geoghan hablando de: “…el historial de involucramiento homosexual con jóvenes”. El cardenal Law tenía pleno conocimiento de la pedofilia de Geoghan cuando lo traslada a la parroquia de St. Julia en Weston en donde se le puso a cargo de monaguillos.

Además de esta carta, había otras que estaban escritas por padres y familiares de niños abusados por Geoghan pidiendo que se tomaran cartas en el asunto y el sacerdote no siguiera siendo trasladado poniendo en un gran riesgo a más niños y adolescentes.

La investigación había llegado a un punto en que era posible publicar un artículo sólido sobre Geoghan en anticipación a su juicio que sería en enero de 2002, sin embargo, sentían que debían redondearlo mejor, por lo que tenían que esperar un tiempo, lo que los ponía nerviosos ante la posibilidad de que otro medio se les adelantara.

Finalmente, al contar con una historia totalmente redondeada deciden publicar un primer artículo a principios de enero de 2002, conociendo ya la decisión de la jueza de que para mediados de enero se desclasificarían los documentos del juicio de Geoghan. Y a partir de ese primer artículo, se publicarían 600 historias más, basadas en la cantidad innumerable de víctimas que fueron atreviéndose a hablar de sus experiencias con sacerdotes católicos.

Ante la publicación de estos importantes reportajes, el cardenal Bernard Law renuncia a la Arquidiócesis y es reasignado a una importante parroquia en Roma y quince años después muere siendo objeto de un gran funeral “digno de su jerarquía” lo que prueba una vez más que la iglesia no ejerce ningún tipo de castigo a los sacerdotes abusadores y a los jefes católicos en la iglesia que ocultan estos hechos y resultan ser cómplices deleznables.

Un año después de la publicación de ese primer artículo en el Boston Globe, el diario obtiene el Premio Pulitzer en la categoría de Periodismo de Servicio Público.

Referencias:

https://lamemoriadelasmascaras.wordpress.com/2019/12/23/estudio-de-caso-comparativa-entre-el-filme-spotlight-y-el-caso-real-investigado-por-el-boston-globe/

https://www.bostonglobe.com/news/special-reports/2002/01/06/church-allowed-abuse-priest-for-years/cSHfGkTIrAT25qKGvBuDNM/story.html  (artículo completo de Spotlight publicado el 6 de enero de 2002)

https://ccnmtl.columbia.edu/projects/caseconsortium/casestudies/115/casestudy/www/layout/case_id_115_id_822.html

https://www3.bostonglobe.com/2015/11/10/timeline-spotlight-report-stories/SGm67HGOQ7PolOSGZHxs8K/story.html?arc404=true

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